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Hay muchas frases con esta temática, una de ellas pertenece al autor de Palabras a mí mismo, Hugh Prather; Es así de simple: si nunca pruebo nada, nunca aprenderé nada. Podemos tener ideas pero, por sí mismas no tienen mucho valor si no somos capaces de ponerlas en práctica en el mundo real. Ese es el objetivo de cualquier empresario y es mucho más difícil que tener la idea.

Hay que mostrar a los potenciales clientes lo que estamos desarrollando, aunque sea un prototipo (que no tiene por qué ser bonito) para conseguir las impresiones de los clientes reales lo antes posible, sin preocuparnos que nos puedan robar la idea y con la forma lo más cercana posible al producto acabado. A veces, mostrar algo tan incompleto puede dar vergüenza pero es lo que telleva a obtener resultados.

Esta es la fase de las repeticiones y mejoras. Cuentas que el inventor de la bombilla Thomas Alva Edison dijo: No he fracasado. Solo he descubierto 10.000 maneras de no hacer una bombilla. Es el momento de observar lo que sucede, si funciona o no, de proponer mejoras, de buscar ideas que lo puedan mejorar, de elegir el cambio que hacer, actuar sobre ese cambio y analizar lo que ha pasado. Y si el cambio es positivo adelante, y si no lo es, renunciar a él y seguir en el punto anterior.

Así de simple.

*Pd: pero ojo, si con esas pruebas llegas a la conclusión de que la idea es descabellada estás a tiempo de no perder hasta la camisa.